Asalto a la hegemonía

Niña en bicicleta disfruta en la calzada.

No recuerdo una escena en la que un conductor le pite enfurecido, grite o abronque a otro conductor por estar parado en doble fila habiendo un carril libre. Sólo una vez contemplé a un conductor de autobús que se puso a pitar detrás de un vehículo parado en el carril bus hasta que se marchó. Aplaudí. Por el contrario, sí he visto y he sufrido actitudes similares circulando en bicicleta.

Es injusto que a uno le piten cuando va avanzando en bicicleta y por contra no le ocurra lo mismo a quien bloquea durante minutos u horas un carril de circulación. La primera vez que fui consciente de esto fue ayudando a un amigo en una mudanza. Estuvimos 15 minutos de carga bloqueando un carril, en una calle de dos, y nadie nos dijo nada.

Este hecho y repetidas observaciones del fenómeno me hicieron reflexionar y preguntarme qué es lo que molesta tanto a los conductores si es evidente que no es el bloqueo de los carriles o la circulación lenta.

Lo que en general molesta a los conductores es que competimos por su espacio. Atacamos su hegemonía en la ciudad.

Arrogance of Space: Barcelona 02

Actualmente, el espacio en las ciudades está canibalizado por el coche. La mayor parte del espacio público está destinada para la circulación o el estacionamiento de los vehículos. Esta situación es de facto una situación de privilegio porque sólo una parte de la población (los que tienen permiso de conducir y tienen acceso a un vehículo a motor) disfruta de unos recursos y de un espacio públicos que bien podrían dedicarse a otros usos. Es normal que ante una situación de privilegio tan extendida en el tiempo haya resistencias al cambio, en este caso, a compartir el espacio con los demás, pero no olvidemos que las calles son de todos.

Sharing

Me gusta mucho este dibujo porque refleja fielmente la actitud inconsciente de ciertos conductores hacia el concepto de espacio compartido. Compartir no es que el ciclista se tenga que apartar para dejar pasar. Compartir es utilizar el espacio en situación de igualdad respetando a los demás y garantizando su seguridad.

Aunque los ciclistas estamos legitimados a usar la calzada por la ordenanza, porque pagamos la infraestructura acorde a los presupuestos generales del estado y porque tenemos derecho a la libertad de movimiento, algunos usuarios de vehículos a motor nos niegan este derecho mandándonos a circular a un lado del carril para dejarles pasar o directamente desterrándonos a la acera. Si se piensa, resultará curioso comprobar que muchas veces la causa de que un conductor no pueda adelantar a una bicicleta reside en el resto de vehículos en circulación.

Sin ir más lejos, alguien se quejaba el otro día de un ciclista que no le dejaba pasar en la avenida Aragón de Valencia. Recordemos que esta avenida tiene 3 o más carriles según el tramo. Si no podía adelantar el conductor, no era por el ciclista en sí, sino por la imposibilidad de cambiar de carril debido a las altas velocidades del resto de vehículos. Un excelente artículo al respecto es You’re not held up by people cycling – you’re held up by other people driving (and yourself).

Muchos ciclistas y conductores adelantando sin problemas porque hay pocos coches. Muchos ciclistas en la calzada y conductores adelantando sin problemas porque hay pocos coches.

Si atendemos a los motivos de queja habituales de los conductores encontraremos que una mayoría se relacionan con la concepción de que los usuarios de vehículos motorizados tienen mayor derecho a usar un espacio que es de todos o bien piensan que deberían disfrutar de algún tipo de prioridad. Muchos argumentos anti ciclistas atacan nuestra legitimidad como usuarios. Por ejemplo:

  • Acusan de que cometemos muchas infracciones, obviando que absolutamente todos los usuarios de la vía infringimos las normas, aunque cambian según el tipo de vehículo o si vamos andando.
  • No necesitamos carnet, como si eso implicara estar menos capacitados para circular con la bicicleta, siendo que una mayoría de ciclistas son personas adultas en posesión del permiso de circulación.
  • No pagamos (seguros, impuesto sobre vehículo de tracción mecánica, ITV…) como si fuera cierto que alguien paga por su derecho a usar la calzada.
  • Bloqueamos, cuando es más cierto que son otros vehículos, en circulación o estacionados, los que molestan.

Muchos de estos puntos ya los hemos analizado en Falacias y mentiras sobre ciclismo urbano.

Yo no le voy a decir a ningún conductor por dónde tiene que ir o que sería mejor si dejara de intoxicarme con sus humos. Lo pienso, pero no se lo diré porque ya somos mayorcitos como para ir dando reprimendas. Por ese motivo no me gusta que me digan lo que tengo o puedo hacer. Así que ya sabéis, si yendo en bici os increpa un conductor, no es que sea mala persona, el motivo es que inconscientemente está defendiendo su privilegio y teme el fin de su hegemonía. ¡Que llegue pronto!

Anuncios

3 comentarios sobre “Asalto a la hegemonía

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s