Papel mojado

Oso polar.

Hace unas semanas se anunció que el alcalde del Ayuntamiento de Valencia había firmado un compromiso con Greenpeace relativo a reducir a la mitad las emisiones debidas al transporte en 2030. Joan Ribó firma con Greenpeace el compromiso para reducir a la mitad las emisiones debidas al transporte urbano.

Ribo y Grezzi firman el papelajo de Greenpeace.
Ribo y Grezzi firman el papelajo de Greenpeace.

¿Habrá penalización o consecuencias de algún tipo si no se cumplen los objetivos? Si no fuera el caso, la firma queda en un simple gesto de cara a la galería. ¿De qué sirve? Se espera otro tipo de acciones de personas que están en el gobierno y en las instituciones. Señores Ribó y Grezzi, esperamos mucho más de ustedes. La ideología se demuestra con hechos, no con promesas.

Lo que no es una promesa, sino algo más bien sólido, es que estas navidades la pista de patinaje abrirá de nuevo a pesar del rechazo inicial del tripartito – Las Provincias. Adivino lo que me vais a decir: el compromiso es para reducir las emisiones y la pista de hielo no tiene nada que ver. Bueno, opino que sí tiene mucho que ver. Las emisiones del transporte es una de las causas más importantes del calentamiento global (energía y ciclismo urbano – Alertaciclista). Entiendo que el compromiso con Greenpeace se firma para luchar contra el cambio climático y la contaminación del aire.

El transporte hace un consumo excesivo e innecesario de energía y, por tanto, contribuye a la subida de temperatura global y el derretimiento del hielo de los polos. Valencia no es una ciudad que se caracterice por sus heladas y bajas temperaturas en invierno. Quiere decir esto que el hielo de la pista es artificial y se produce con un malgasto de energía. Lo cual, en su medida, contribuye al cambio climático.

Me da igual quien costee la electricidad y qué porcentaje irrisorio de la energía que consume la ciudad pueda suponer la pista de hielo. Lo importante es el valor simbólico que tiene una pista de hielo en la plaza más importante de la ciudad y lo que dice de nosotros. La pista de hielo es un absurdo y un delirio propios de una sociedad derrochadora y consumista. Resulta perturbador que no encuentre la más mínima oposición de un gobierno que se dice sensible con el medio ambiente.

Si tan difícil es oponerse a la pista de hielo desde el poder político y las instituciones, ¿cómo van a promover estos políticos un cambio radical en la movilidad para reducir las emisiones a un 30%? Sinceramente, no consigo creérmelo. Desgraciadamente, el compromiso firmado con Greenpeace es un papel mojado por agua de deshielo.

El papelajo de Greenpeace.
El papelajo mojado de Greenpeace.

Frente al desafío que presenta el cambio climático para el mundo globalizado, la pista de hielo ni nos va ni nos viene. No obstante, si de hacer política a base de gestos se trata, se agradecería también el gesto de oponerse firmemente a la pista. Lo que pasa es que dicho gesto pasaría factura política y el miedo paraliza.

Hay que dejar de tenerle miedo a la oposición reaccionaria del PP y a los medios de comunicación carroñeros que no dudarán en hacer sangre de cualquier medida impopular (para algunos), por mucho que esta medida sea en favor del bien común. Es evidente que con políticas pacatas el futuro será todavía más negro. Hay que dejar de lado la calculadora. Lo necesitamos.

Al paso que vamos, llegará un momento en que el hielo en forma natural deje de existir.

Valenciano feliz patinando a 20 ºC.
Valenciano patinando a 20 ºC y contribuyendo a destruir su planeta.

Coche y ¿libertad?

Valencia y área metropolitana.

¿Es verdad que el coche te da libertad? ¿Es posible que condicione nuestras decisiones sin que seamos conscientes? ¿Necesitamos la hipermovilidad que nos ofrece el coche? ¿Somos más felices consumiendo más kilómetros? ¿Vivimos más y mejores experiencias? Este artículo recoge una anécdota ocurrida en mi círculo de amigos y unas reflexiones posteriores. True Story™.

Hace algún tiempo mis amigos organizaron una torrada. Se barajaban dos lugares: Santo Espíritu (Gilet) a 33 km de Valencia y una zona recreativa por Manises (10 km). También se sugirió quedar a comer en el jardín del Turia, pero esta idea no tuvo mucho éxito a pesar de que todo el grupo hubiera podido acudir andando en menos de 20 minutos.

Pronto la opción de Santo Espíritu quedó descartada y se decidió hacerlo en Manises. Empezó el habitual baile organizativo de coches.  “Yo puedo cogerlo, pero salgo del trabajo a las dos”. “Yo lo llevo. ¿Alguien me acompaña a comprar antes?”. ¿Os suena?

Al final, me descolgué del plan porque hubiera tenido que ir con demasiadas prisas después del trabajo para llegar tarde y encima comer algo que no me va mucho.

La barbacoa, la barbacoa, como me gusta, la bbq...
La barbacoa, la barbacoa, como me gusta, la bbq…

Rechacé los ofrecimientos para que me llevaran en coche porque soy un radical. Prefiero no realizar desplazamientos innecesarios que tengan impacto en el medio ambiente. Además ir en bici me da la libertad absoluta de volverme cuando me da la gana.

radical
Del lat. tardío radicālis, y este der. del lat. radix, -īcis ‘raíz’.
1. adj. Perteneciente o relativo a la raíz.
2. adj. Fundamental o esencial.

¿Cómo terminó la torrada? Resultó que aquel día hizo mucho viento y en el área recreativa se impuso la prohibición de encender fuego. Tras pensarlo un poco, mis amigos terminaron yendo a casa de uno a hacer la torrada en la barbacoa que tiene en su terraza.

Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.
La terraza de la imagen no se corresponde con la de mi amigo.

Ponerse hasta el culo de comida y bebida es el acto social por antonomasia y, a la luz de cómo se organizan las comilonas en las fiestas populares, se puede hacer de muchas formas y en cualquier parte. Mis amigos, al cerrar el abanico a un tipo de comida y orbitar en torno al coche (cochecentrismo), terminaron por dejar de lado posibilidades tanto o igual de interesantes: picnic en el Jardín del Turia o en cualquier parque, comida y baño en la playa, ocupación de una plaza, encuentro en casa de alguien…

Desde aquella vez que se me abrieron los ojos he observado cómo la introducción de la variable coche a la hora de consensuar planes con los amigos condiciona totalmente el resultado, abriendo y cerrando distintos caminos. Cierra, sobre todo, las posibilidades de descubrir y disfrutar del entorno más cercano. Limita nuestra creatividad para elaborar planes novedosos y diferentes. Influye en la manera en que acudimos a la cita, genera dependencia entre el conductor y los ocupantes y restringe la flexibilidad de horarios. También contamina y contribuye al fin de la civilización. Recalculating the climate math – New Republic.

La aparente libertad que ofrece el coche conlleva una pérdida de foco. Se deja de ver lo que se tiene cerca y de valorarlo y tendemos a ir más lejos. ¿En busca de qué? No por ir más lejos vamos a disfrutar más.

Es frecuente conocer bien poblaciones bastante alejadas y no haber estado nunca en núcleos que tenemos a menos de 15 km. En Valencia, por ejemplo, dentro de ese radio tenemos el Tremolar, Pinedo, Sedaví, Massanassa, Catarroja, Paiporta, Picanya, Torrent, Alaquás, Aldaya, Xirivella, Mislata, Quart de Poblet, Manises, Paterna, Burjassot, Godella, Rocafort, Borbotó, Carpesa, Tabernes Blanques, Alboraya, Roca Cúper… ¿En cuántos habéis estado? Personalmente, prefiero ir con la bicicleta a comer un arroz al Palmar a montarme en un coche para comer una mariscada en Denia (105 km).

El coche ofrece hipermovilidad. Se supone que la movilidad es un valor positivo y según los economistas de la ideología dominante debe crecer ininterrumpidamente hasta que todo se vaya a la mierda. Porque moverse mucho es positivo para los fanáticos de la religión del hiperconsumo. Pasarnos la vida de un lado para otro y así no tener tiempo de pensar y reflexionar le viene muy bien al capitalismo. ¡Consuman, aquí no hay nada que ver!

La teoría decía que con la mejora de las infraestructuras y el aumento de velocidad de los medios de transportes íbamos a ganar tiempo. La realidad es que gastamos el mismo tiempo o más y nos vamos más lejos. Una cagada. Energía y ciclismo urbano – Alertaciclista.

Debemos extender la crítica a la hipermovilidad a nuestras escapadas y vacaciones. Nos vamos a Pirineos o a Picos de Europa a maravillarnos con la naturaleza y bastante más cerca tenemos la Serranía de Cuenca, siendo Cuenca el municipio con más superficie forestal de España. Pillamos vuelos de fin de semana a 20€ a Londres, Berlín o París. Nos cargamos el planeta, pero subimos selfies to guapos a las redes sociales.

Tenemos una tendencia enfermiza a buscar en la distancia lo que tenemos delante de nuestras narices. ¿Es verdad que el coche nos da libertad? Puede ser. ¿Pero cuántas cosas nos quita? ¿El acceso al coche condiciona nuestras decisiones sin que seamos conscientes? ¿Necesitamos la hipermovilidad que nos ofrece? ¿Somos más felices consumiendo más kilómetros?

Si el plan es irse a tomar por saco con el coche y chuparnos más de 2 horas de viaje, yo me quedo en casa con mi bici.

Dulces sueños garantizados.
Dulces sueños garantizados.

Coches Ford en la plaza

Coches Ford en plaza del Ayuntamiento Valencia. Foto Valencia en Bici.

El domingo 11 de septiembre de 2016 observé que en la plaza del Ayuntamiento estaban montando un stand de Ford. Me sorprendió que ocurriera justo en la semana previa a la Semana de la Movilidad Sostenible en Valencia, que tiene lugar entre los días 14 y 29 de septiembre. Setmanamobilitat.org – Activitats. Al día siguiente València en Bici, en su página de Facebook, compartía las imágenes con el lema: Señor Ford, pot començar la mascletà (cracks). Por cierto, ni se molestaron en llevar un coche híbrido o eléctrico, a pesar de que no me parecen vehículos limpios.

Coches Ford en plaza del Ayuntamiento Valencia. Foto Valencia en Bici.
Coches Ford en plaza del Ayuntamiento Valencia. Foto Valencia en Bici.

No es la primera vez que se exponen coches en el espacio público: los hemos visto también dentro de la Estación del Norte o en el campus de la Universidad Politécnica de Valencia. No hace falta que me digáis que la estación está gestionada por ADIF o el campus de la UPV son espacios privados. ADIF es una entidad pública y la UPV una universidad pública. Tampoco es el punto del artículo discutir esto. Pasemos.

Me pareció oportuno pedir su opinión al concejal delegado del Área de Movilidad Sostenible y Espacio Público, Giuseppe Grezzi sobre los coches expuestos en la plaza. Obtuve silencio e insistí porque sé que el concejal está muy presente en las redes. Como respuesta obtuve entonces un twit y un comentario en la página de Facebook.

Giuseppe enlazaba a esta noticia: Ayuntamiento incorpora doce bicis eléctricas para el transporte de sus trabajadores – 20minutos

Respuesta Grezzi tema Ford en Facebook.
Respuesta Grezzi tema Ford en Facebook.

¡Trolleo by Giuseppe!

Giuseppe me hizo un trolleo en toda regla.

Evidentemente su respuesta no me gustó porque hizo la respuesta del perfecto político: no responder. No tomó partido. Lo que pasa es que somos muchas personas las que hemos votado a su partido porque en su programa político apostaban por la movilidad sostenible y nos parece muy importante que su ideario se refleje en sus acciones y que ejerciten la coherencia y la honestidad. Compromís propone un modelo de movilidad sostenible para reducir el uso del vehículo privado – compromis.net

Compromís ha expuesto este miércoles su programa electoral sobre movilidad y transporte, en el que apuesta por un modelo sostenible “de verdad”, en el que se priorice el acceso al transporte público con el objetivo de reducir el uso del vehículo privado.

¿Como se reduce el uso del vehículo privado si se promociona en un evento organizado por el Ayuntamiento? Somos muchas personas las que estamos descontentas con los lentos avances en movilidad sostenible. No es que yo tuviera, precisamente, grandes expectativas de cambio. Muchas personas que esperaban más están bastante decepcionadas y respuestas como la de Giuseppe Grezzi no ayudan nada. Mi respuesta en las redes fue algo tal que así:

Giuseppe Grezzi, entiendo que por disciplina de partido te haya tocado guardar silencio. De verdad que lo siento. Ahora bien, tu intento de cambiar de tema no cuela. Desde aquí y otros lugares os hemos apoyado y lo seguiremos haciendo porque, de lo presente, sois la mejor apuesta en movilidad sostenible. Pero eso no significa que os hayamos dado carta blanca, que no cometáis errores o que la gente esté contenta con los tímidos pasos que estáis dando.

Lo de las bicis para los funcionarios, pues qué quieres que te diga, me parece otro gestito. En la línea. Las calles siguen llenas de coches y la raíz del problema sigue sin ser abordada. No se trata tanto de fomentar el ciclismo como de desincentivar el uso del coche. ¡Y lo sabes! Avanzar en movilidad sostenible no es tanto ponerlo fácil a las bicicletas, sino empezar a poner complicado ir en coche a todos lados. Restringir la circulación, restringir el tráfico de paso, reducir el espacio destinado para coches, reducir la oferta de aparcamiento…

Mientras tanto Ford exhibe sus coches en la plaza del Ayuntamiento con el beneplácito de alguien que no dice esta boca es mía y con tu silencio en la semana de antes a la semana de la movilidad sostenible. ¡Joder, menuda cagada! Lo siento, pero no te puedo seguir la corriente de forma acrítica.

Pareces enfocar la crítica en plan estás conmigo o contra mí. No es así. Me parece preocupante la actitud de no dar explicaciones y guardar silencio. ¿En eso nos hemos convertido?

Te hice una petición clara. Me gustaría saber tu opinión personal (o como político responsable del área de movilidad) de que se hayan exhibido coches en la plaza en fechas tan señaladas. ¿Te gusta o no te gusta? ¿Te parece apropiado?

Giuseppe Grezzi ha declinado hacer ningún otro comentario a Alertaciclista ni tampoco en otros perfiles donde le hayan podido criticar o pedir explicaciones como Actibici o València en Bici.

Trasvase modal. Ilustración: Ricard Efa (http://gmbtz.blogspot.com.es/)
Trasvase modal. Ilustración: Ricard Efa (http://gmbtz.blogspot.com.es/)

Me parece una gran contradicción el más mínimo gesto a favor del coche, puesto que el actual modelo de movilidad centrado en el coche es un concepto totalmente opuesto al de movilidad sostenible. Ford fabrica coches que contaminan el aire que respiramos causándonos cáncer, contribuyen al cambio climático con sus gases y provocan accidentes con miles de muertos y heridos. Además promueven una sociedad sedentaria y condicionan el diseño de la ciudad repercutiendo en una menor calidad de vida para todos.

No cabe duda de que hay mucha gente que necesita el coche para ir a trabajar. Tampoco cabe duda que hay demasiadas personas que abusan del coche y lo usan sin que haga falta. Ford, a través de su departamento de marketing, invierte mucho dinero en promover el uso del coche. La industria del automóvil es muy responsable del daño que están causando al planeta y a la sociedad.

Cualquier tipo de coche que sea usado sin necesidad (incluyendo eléctricos e híbridos) no tiene cabida en el concepto de movilidad sostenible. Si sufrimos un modelo de movilidad insostenible es precisamente por estar centrado en el vehículo privado a motor. Energía y ciclismo urbano – Alertaciclista.

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Tengo amigos y familiares trabajando para Ford o indirectamente para la industria del automóvil. Sé que Ford da trabajo en la comunidad valenciana. También genera empleos la industria armamentística. Pero me gustaría la desaparición progresiva de ambas. Me parece muy legítimo que las familias que dependen de la industria de automóvil defiendan su pan. De algo hay que vivir.

Trabajo en el sector industrial y, no obstante, soy anti consumista y anti capitalista porque pienso que estamos destruyendo el planeta y la biodiversidad y porque este sistema económico genera grandes desigualdades sociales. Nobody is perfect. Conozco mis contradicciones y vivo con ellas. Desearía que Giuseppe Grezzi pudiera hablar de las suyas en público, como ha sido este caso. Estamos cansados de una clase política deshonesta.

Por todo lo anterior, no puedo estar de acuerdo en la exposición de coches de cualquier marca en la plaza del Ayuntamiento. Me parece equivalente a hacer publicidad del consumo del tabaco. Hace muchos años empezaron a surgir estudios de que el tabaco era causa de cáncer de pulmón. La industria del tabaco financió estudios para cuestionar la evidencia científica y retrasar su prohibición. Con el tiempo la sociedad y los gobiernos se dieron cuenta de que el consumo de tabaco era perjudicial y había que ponerle trabas. Y entonces desapareció la publicidad de tabaco de la televisión y del espacio público. Deberíamos recorrer ese mismo camino con la industria del automóvil. Enlace muy recomendado donde se cuenta la estrategia negacionista que siguieron las tabacaleras: Negacionismo climático: siguiendo el olor del dinero – lacienciaysusdemonios.com

Conducir mata y daña a terceros.
Conducir mata y daña a terceros.

En cierta medida, lo que cada uno haga en privado es cosa suya: puede drogarse como también puede conducir cuando no le haga ninguna falta. Son comportamientos que no podemos prohibir sin caer en el fascismo. Estos comportamientos que dañan al individuo y la sociedad hay que desincentivarlos y dificultarlos de alguna manera. ¿Se está haciendo?

De la administración pública espero que no incentiven el uso del coche en ninguna forma. Me parece una gran contradicción que este equipo de gobierno supuestamente progresista (Compromis-PSOE-Podemos) y con sensibilidad medioambiental ceda este espacio privilegiado para la publicidad de una marca de automóviles.

Conducir mata.
Conducir mata.

¿Cuál es el desenlace de todo esto?

La red Ford de Valencia colabora con el bonic a fest – valenciaplaza.com

La Red de Concesionarios Oficiales Ford de Valencia ha participado activamente en la primera edición del Bonic/a Fest que, con la organización del Ayuntamiento de Valencia, pretende dar una mayor visibilidad a los mercados municipales de la ciudad. Con motivo del evento, varios vehículos de la marca del óvalo estuvieron expuestos en la Plaza del Ayuntamiento.

En ese emblemático emplazamiento, la Red Ford de Concesionarios Oficiales de la provincia de Valencia dispuso de un espacio de cuatrocientos metros cuadrados para exponer hasta cuatro vehículos que captaron la atención de numerosos viandantes que discurrían por la céntrica plaza de la capital valenciana.

Al acto de presentación del evento acudieron representantes de algunos de los concesionarios integrantes de la Red Ford de Concesionarios Oficiales de la provincia de Valencia como, en esta ocasión, Carlos Casañ de Ford Montalt y Jorge Pérez de Ford Vedat Mediterráneo que acompañaron, entre otros, al Alcalde Joan Ribó.

Joan Ribó, Carlos Casañ y Jorge Pérez. Acto Ford.
Joan Ribó, Carlos Casañ y Jorge Pérez. Acto Ford.

Creo que queda bastante claro el motivo del sepulcral silencio del concejal Giuseppe Grezzi. Pese al discurso del equipo de gobierno de reducir el uso del coche, Ford y el Ayuntamiento tienen vínculos. Entiendo que los tengan, de nuevo, Ford mueve mucho dinero en la comunidad y da empleo. Pero lo que no me parece bien es que los políticos del cambio tengan un doble discurso y cuando les pillemos en una contradicción no sean capaces de dar explicaciones.

La exposición de coches en el espacio público gestionado por el Ayuntamiento me parece un error por los motivos expuestos y dejo constancia en el presente artículo.

Joan Ribó reclama diálogo para «resolver la situación de Ford y sus trabajadores» – Las provincias

Ribo y Giuseppe con representantes de Ford.
Ribo y Giuseppe con representantes de Ford.

Por cierto, ¡Setmana de la mobilitat by Nissan!

Setmanamobilitat by Nissan.

Energía y ciclismo urbano

INSOSTENIBILIDAD AMBIENTAL DEL TRANSPORTE

Una fuente de energía primaria es toda forma de energía disponible en la naturaleza antes de ser convertida o transformada. España consumió en el año 2014 unos 83.525 KTep. La principal fuente de energía primaria fue el petróleo, con casi el 43%. Los combustibles fósiles supusieron el 72’9% de la energía primaria consumida y la nuclear casi el 13%. Las energías renovables cubrieron el 14’6%. La dependencia energética externa de España es mayor que la media de la Unión Europea. En 2013, el 71% de la energía primaria consumida en España fue importada del exterior, lo cual, como es lógico, coincide prácticamente con el consumo de combustibles fósiles.

Consumo de energía primaria España 2014.
Consumo de energía primaria España 2014.

Pero los ciudadanos y la industria no consumimos la energía primaria directamente, sino en otras formas de energía transformadas. A las formas de energía que consumimos en último término, como la gasolina o la energía eléctrica, las llamamos formas de energía final. La siguiente gráfica muestra nuestro reparto de consumo energético final.

Consumo de energía final - España 2014.
Consumo de energía final – España 2014.

Los productos petrolíferos (gasolina, gasóleos, GLP, querosenos y fuelóleos) representaron un 48’7% de la energía final consumida. El queroseno es utilizado como combustible para aviones y el fuelóleo para hornos de secado, calderas industriales y grandes motores diesel estacionarios. El gasóleo, la gasolina y el GLP sumaron el 64’3% de los productos petrolíferos consumidos y se utilizaron como combustible en calderas y en vehículos ligeros, pesados, agrícolas e industriales.

Productos petrolíferos España 2014.
Productos petrolíferos España 2014.

Desde el punto de vista ambiental, el transporte (carretera, ferroviario, aéreo y marítimo) es responsable de casi una cuarta parte de las emisiones totales de gases de efecto invernadero (24,9% en 2011). De éstas, más del 90% tienen origen en el transporte por carretera.

El transporte por carretera es totalmente dependiente de los combustibles fósiles.

REDUCIR EL USO DE COMBUSTIBLES FÓSILES

¿Pero cómo reducir esta dependencia de los combustibles fósiles en el transporte? No es nada fácil. De hecho, estamos bastante cautivos:

  • Somos una sociedad híper consumista que compra productos y materiales que no necesitamos para ser felices y que han viajado muchísimos kilómetros entre su origen, los centros de producción y el consumidor final.
  • Hemos propagado un modelo urbanístico de dispersión (urban sprawl) insostenible y dependiente del coche que obliga a realizar millones de desplazamientos y que, para más inri, no ofrece una mayor calidad de vida.
  • La corrupta e inculta clase política española, al servicio de los intereses de la industria de la construcción y de la banca, ha invertido durante años en infraestructura de carreteras y en tren de alta velocidad, abandonando totalmente la red ferroviaria convencional. Les recomiendo encarecidamente la lectura del excelente artículo “Último tren con destino al pueblo – diagonalperiodico” del que extraigo la siguiente cita: Presupuestos Generales del Es­ta­do 2016. La inversión total destinada a ferrocarriles es de 5.460 millones. El 67% de ese dinero va a parar a la alta velocidad, por donde circula un exiguo 6,84% de los viajeros, lanzaderas de media distancia incluidas. El montante destinado a Cercanías, que suman el 87,86% del total de viajeros de tren en el Es­tado, es sólo del 5%.
Consumo energético del transporte por sectores.
Consumo energético del transporte por sectores.

El transporte por carretera está sobredimensionado con respecto al transporte de mercancías y personas en tren.

Crecimiento redes interurbanas
Crecimiento redes interurbanas

 

Crecimiento toneladas transportadas
Crecimiento toneladas transportadas

Para empezar a solucionar el problema habría que abordar simultáneamente distintos frentes. En algunos casos los cambios son asumibles individualmente y en otros habrían de afrontarse colectivamente con un importante liderazgo institucional (estamos jodidos). Deberíamos:

  • Abandonar el transporte de mercancías por carretera en favor de la red ferroviaria. Sólo con que se hubiera invertido en el tren convencional una fracción de lo que se ha estado invirtiendo en carreteras y alta velocidad, tendríamos un medio excelente para mover personas y mercancías.
  • Detener la inversión en la alta velocidad.
  • Paralizar la construcción de nuevos kilómetros de carreteras.
  • Paralizar la construcción de nueva vivienda. En España hay millones de viviendas vacías. España tiene el 30% de las viviendas vacías de Europa – elperiodico.
  • Reducir nuestro consumo. Consumir preferiblemente producto local o de canales cortos de comercialización.
  • Atacar la movilidad obligada. Eliminar tantos desplazamientos como se pueda. Incentivar el trabajo a distancia en las empresas.
  • Sustituir tantos desplazamientos en coche o moto como se pueda por modos de desplazamiento activos o transporte público.
  • Rezarle muy fuerte al hipster con barbas.

Desde el punto de vista individual, habría que distinguir entre quienes viven en la periferia (áreas de dispersión urbana) y quienes viven y trabajan en la ciudad. Los primeros lo tienen bastante jodido, los segundos lo tienen a huevo.

¿Y EL COCHE ELÉCTRICO?

Pues miren, no es una solución, porque:

  • Genera los mismos problemas que el coche convencional: ocupación del espacio público, violencia vial, sedentarismo, fomenta el individualismo y el aislamiento social, es una fuente de estrés
  • Perpetúa los problemas derivados de la dispersión urbana.
  • Su producción no es limpia y consume mucha energía. Consume materiales muy escasos, como tierras raras y metales preciosos, cuya producción se concentra en muy pocas manos, creando una situación de dependencia y pudiendo provocar conflictos geopolíticos. La vida útil de las baterías es menor que la del vehículo y deben ser recicladas al desecharse. China monopoliza todas las tierras raras – el confidencial. El coche eléctrico – ecologistas en acción.
  • La energía eléctrica que los mueve no es limpia. En 2014, sólo el 42% de la energía eléctrica final que consumimos fue de origen renovable. Para sustituir el consumo de productos petrolíferos para el transporte por energía eléctrica habría que sobredimensionar la red eléctrica, inventar nuevas tecnologías de almacenamiento de la energía eléctrica y construir nuevas centrales. Eso ni es barato, ni se hace en un día, ni tiene un impacto positivo en el medioambiente.

 

Origen de la electricidad España 2014.
Origen de la electricidad España 2014.

 

"Llamemos a la tecnología un poco verde".
“Llamemos a la tecnología un poco verde”.

ÁREAS DE DISPERSIÓN URBANA

Las áreas de dispersión urbana se caracterizan por ser altamente dependientes del uso del automóvil. La mayoría de las actividades, tales como comprar y trasladarse al lugar de trabajo, requieren el uso de un automóvil como resultado del aislamiento de la zona residencial con respecto a la ciudad, a las zonas industriales o a las zonas comerciales.

Ejemplo de dispersión urbana. Ejemplo de dispersión urbana.

Las familias residentes en una urbanización de la periferia suelen estar atadas a una propiedad y a una hipoteca. Es habitual ver familias que tienen dos coches (uno para cada cónyuge) y un tercero o una moto para los hijos.

Resulta irónico que en la huida de la ciudad en busca de una mayor calidad de vida se haya terminado por fortalecer la tiranía del coche que es precisamente el origen del ruido, el tráfico, la violencia vial, la inseguridad de los niños y las molestias en la ciudad.

Lo que nos vendieron era esto.
Lo que nos vendieron era esto.

La baja densidad de población es un indicador de la dispersión urbana y provoca que los servicios sean más caros: recogida de basuras, alcantarillado, red eléctrica, carreteras… Además, la escasa densidad hace que muchas veces no sean rentables sistemas de transporte público. Desgraciadamente la bicicleta no es una alternativa para los atrapados en esta situación. Esta es una situación de la que será muy difícil salir a corto plazo porque todo el entramado se ha construido en torno a la dependencia del automóvil. La alternativa sólo puede venir de:

  • Abandonar la residencia en la periferia y mudarse a la ciudad o más cerca del trabajo para poder caminar, ir en bicicleta o usar el transporte público.
  • Compartir el coche privado con otros residentes o la implantación de sistemas de coche compartido parecidos a los de la bici pública.
  • Trabajo a distancia. Las tecnologías de hoy en día lo permiten, pero la medida depende de las empresas.
  • Esperar pacientemente a que haya una red de transporte público competitivo: de calidad, rápido y con buenas frecuencias. Podría no ocurrir nunca.

A nivel individual, la única opción realizable ya mismo es la de mudarse, si no se está atado a una hipoteca, o compartir coche. A corto plazo, también parece factible la opción del trabajo a distancia si empresas y gobierno se unen para hacer algo positivo por el trabajador y el medio ambiente. La red de transporte público se demoraría mucho y no siempre sería rentable.

Recomendada la lectura: Los hombres grises no le pagarán el tiempo perdido – Blog en bici por Madrid.

Cuando conduces solo, conduces con Hitler. ¡Comparte el coche!
Cuando conduces solo, conduces con Hitler. ¡Comparte el coche!

ZONA URBANA

Utilizar el coche en ciudad es como pegarle a un padre, en la inmensa mayoría de los casos está mal. El coche por ciudad es un derroche energético, un lujo delirante y absurdo.

Al abismo, ¡pero en que coches!
Al abismo, ¡pero en que coches!

Carece de sentido desplazar una máquina de casi 1’5 toneladas (la media está en 1404 kg) para transportar sólo una persona en cinco de cada seis ocasiones, ya que la ocupación media de los desplazamientos en coche es de 1’2 personas. Además de estar moviendo mucha masa de vehículo para llevar pocas personas, el rendimiento del motor de combustión es reducido: sólo alrededor de un 30% del calor generado en la cámara de combustión se transforma en energía mecánica útil (los límites de la eficiencia térmica en motores gasolina y diésel – diariomotor). Por si lo anterior no fuera suficiente, el abuso del coche en ciudad también tiene consecuencias para la calidad de vida: ocupación del espacio público, violencia vial, accidentes y atropellos, contaminación, ruido, enfermedades y molestias derivadas… El coche no es deseable en ciudad y la buena noticia es que no es necesario en la inmensa mayoría de desplazamientos urbanos.

La masa del vehículo y su velocidad son factores determinantes en el consumo energético. También en su peligrosidad. La energía que consume un automóvil en un ciclo de arranque-parada es 189 veces mayor que el de una bicicleta, que ni se aprecia en la gráfica. Pero es que además la energía del coche es sucia.

Comparativa energética entre modos: automovil, motocicleta y bicicleta.
Comparativa energética entre modos: automóvil, motocicleta y bicicleta.

Para la comparación energética en un ciclo de arranque-parada se han supuesto los siguientes valores: masa automóvil 1200 kg; masa motocicleta 200 kg, masa bicicleta 15 kg, masa ocupante 75 kg, velocidad automóvil 50 km/h, velocidad motocicleta 50 km/h, velocidad bicicleta 25 km/h, rendimiento automóvil 0’3, rendimiento motocicleta 0’25, rendimiento bicicleta 1.

Comparativa energética entre modos: automóvil, motocicleta y bicicleta.
Comparativa energética entre modos: automóvil, motocicleta y bicicleta.

Defiendo el uso de la bicicleta convencional por los beneficios que aporta a la salud y porque estoy en contra de electrificar la movilidad cuando no es necesario. Aun así, desde el punto de vista medioambiental, sería incluso deseable sustituir coches y motos por una hipotética moto-bici eléctrica que funcionaría a modo de scooter, con acelerador y sin pedales. En la gráfica la denoto como bici-moto eléctrica. En efecto, una menor masa y velocidad tienen un efecto brutal en el consumo energético.

Comparativa energética entre modos: bicicleta y moto-ebike.
Comparativa energética entre modos: bicicleta y moto-ebike.

Para la comparación energética en un ciclo de arranque-parada se han supuesto los siguientes valores: masa bicicleta 15 kg, masa bici-moto eléctrica 25 kg, masa ocupante 75 kg, velocidad bicicleta 25 km/h, velocidad bici-moto eléctrica 30 km/h, rendimiento bicicleta 1, rendimiento bici-moto eléctrica 0’9.

Téngase en cuenta que el rendimiento del 0’9 de un motor eléctrico no tiene en cuenta el origen de la energía eléctrica ni las pérdidas en la generación, transformación y transporte. Para analizar la eficiencia de un vehículo eléctrico sería interesante disponer del rendimiento del pozo a la rueda (well to wheel). Es esperable que este rendimiento del pozo a la rueda sea mayor que el rendimiento de los motores de combustión gasolina o diésel, pero no es un rendimiento para lanzar cohetes (Eficiencia y emisiones de los vehículos eléctricos “del pozo a la rueda” – Motorpasionfuturo). Otro argumento en contra de la movilidad eléctrica en general.

Comparativa energética entre modos: bicicleta y moto-ebike. Influencia rendimiento pozo a la rueda del vehículo eléctrico.
Comparativa energética entre modos: bicicleta y moto-ebike. Influencia rendimiento pozo a la rueda del vehículo eléctrico.

Además, el hecho de circular con vehículos ligeros a velocidades bajas, haría innecesarios muchos semáforos porque a bajas velocidades las personas se regulan muy bien los cruces y los pasos. Esto repercutiría en una mayor fluidez del tráfico, un ahorro de tiempo en los desplazamientos y un ahorro en el consumo energético ya que no se realizarían tantos arranques y paradas. Por último, téngase en cuenta que la energía que consume la bicicleta ni siquiera deberíamos contabilizarla porque es energía que proviene del esfuerzo humano

Gasto energético por modo de transporte (100 personas / km).
Gasto energético por modo de transporte (100 personas / km).

 

Coste energético anual infraestructuras
Coste energético anual infraestructuras

Ahorro que también se extendería a la propia fabricación de los vehículos.

Consumo fabricación vehículos.
Consumo fabricación vehículos.

En resumen, que ir en coche por la ciudad es como la máquina para hacer desayunos de Peter Griffin, que no es eficaz y además nos acaba haciendo daño.

ACTUEMOS

El 50% de los desplazamientos en coche que se realizan en ciudad es de menos de 3 km. Esa distancia equivale a media hora andando o 10 minutos en bicicleta.

Velocidades modos transporte.
Velocidades modos transporte.

Prácticamente todos los desplazamientos motorizados por ciudad son potencialmente sustituibles por caminar, ir en bicicleta y transporte público. Prueba de ello es que ya son una mayoría de desplazamientos los que se realizan de forma activa, en pie y en bicicleta, a pesar de lo que pueda parecer por el diseño cochecentrista de las ciudades. No obstante, reducir significativamente ese 38% de viajes realizados en automóvil, motocicleta y ciclomotor tendrían un efecto muy positivo en el ahorro energético y en la emisión de gases contaminantes y de efecto invernadero, así como una gran mejora en nuestra calidad de vida. Lo cual haría más atractivo vivir en la ciudad y actuaría como reclamo para que los residentes en la periferia volvieran a la ciudad.

Distribución de viajes según medios de transporte. España 2007.
Distribución de viajes según medios de transporte. España 2007.

Además, caminar y pedalear tiene beneficios directos para la salud individual de las personas y efectos indirectos en la salud colectiva. Son medios de desplazamiento que no contaminan y que fortalecen la salud de quienes los practican. Son rápidos, cómodos, gratuitos, equitativos y seguros.

Valencia es una ciudad de 700.000 habitantes, plana y con unas dimensiones de unos 10 km x 7 km (desde Mislata hasta el mar y desde San Marcelino a Ronda Norte). Estas distancias son perfectamente asumibles en bicicleta, a velocidades de 5 min por kilómetro recorrido, con desplazamientos que en el peor de los casos no superarían la hora de trayecto puerta a puerta.

Valencia y área metropolitana.
Valencia y área metropolitana.

Si usted es un afortunado que vive y trabaja en zona urbana, hoy mismo puede vender el coche y la moto y empezar a caminar, ir en bicicleta o usar el transporte público. No necesita usted el permiso de nadie ni esperar a costosas inversiones o decisiones políticas. Usted mismo puede cambiar de un día para otro su vida. Descubrirá una ciudad que desconocía y será más feliz. Su salud y su bolsillo se lo agradecerán. ¡Y también el conjunto de la ciudadanía!

FUENTES

El escándalo UE – VW

Pictograma agente cancerígeno.

Cuando saltó la noticia del escándalo del escándalo Volkswagen, la profesora de inglés nos mandó leer un artículo para discutirlo en clase la semana siguiente. Como yo iba a estar de viaje de trabajo, le propuse escribir algo. Aquel artículo lo titulé “Volkswagen, el “oh-vaya-sorpresa” escándalo”.

El título pretendía reflejar que no era ninguna sorpresa que una empresa multinacional engañara para aumentar sus beneficios a costa del medio ambiente y la salud de las personas. También que el escándalo no era tal porque a la sociedad en general, europea o española, no le importan absolutamente nada las emisiones contaminantes de los coches. Teniendo las ciudades llenas de coches, muy hipócritas habríamos de ser para rasgarnos las vestiduras por esto.

En aras de un supuesto progreso, hemos aceptado que respiremos aire contaminado que nos hace enfermar y mata. Mi artículo terminaba diciendo que a la multinacional Volkswagen no le iba a pasar absolutamente nada, a lo mucho perder su puesto como primer fabricante mundial, pero que la industria del automóvil no iba a cambiar en nada, integrada como está dentro del sistema capitalista y neoliberal mundial.

Pronostiqué también que en caso de que se descubriera que muchos fabricantes fueran culpables de algo similar, la UE ya se encargaría de modificar las regulaciones para exculparlos. El tiempo, ha acabado dándome la razón en cierta forma, aunque ésta fue una predicción fácil para cualquiera que no viva con los ojos tapados. El listado siguiente recoge algunas noticias al respecto.

Parlamento de la Unión Europea.
Parlamento de la Unión Europea legislando en contra de la salud de las personas.

Lo indignante del caso es que siempre se ha sabido que los test de consumo que pasaban todos los vehículos de la industria del automóvil no eran representativos de una conducción real. Por tanto, cualquier coche que pasara el test con emisiones bajas y correctas, en la calle iba a contaminar mucho más debido a una conducción que implica cambios de revoluciones, acelerar, dar acelerones, detenciones y tener el motor al ralentí en los atascos. Una descripción cronológica de los hechos sería algo así:

  • Todo el mundo sabe que los test de emisiones no son representativos de la conducción real.
Test de emisiones de un vehículo VW.
Test de emisiones de un vehículo VW.
  • Salta el escándalo VW, que ya es miserable tener que hacer trampas para pasar un test adulterado. ¡Oh, todos sorprendidos! Que empiece el teatro. ¡Qué escándalo! ¡Yo me compré un VW porque era el que menos contaminaba, me siento estafado! ¡La Unión Europea va a sancionarles, se van a cagar! Etc.
  • El tema salta a la opinión pública y claro, se descubre el pastel que todos sabían, los test de emisiones no son representativos de una conducción real y la Unión Europea propone cambiarlos.
  • Cambian el test, pero como en condiciones reales de conducción las emisiones son mayores, no solo cambian el test de ensayo si no que aumentan los límites permitidos para pasarlo con éxito. Los gobiernos de países productores de coches, como Alemania o España, presionan para que esos límites sean tan altos como se pueda para no perjudicar la economía, esa cosa que está por encima de nuestras vidas.

Conclusión: los vehículos van a seguir contaminando exactamente igual o quizá más y el escándalo VW ha servido para tapar el gran escándalo de los test de emisiones, ese por el cual han estado envenenando a sabiendas a la población muy por encima de los valores con los que anuncian los vehículos. Ninguna responsabilidad política. Ninguna responsabilidad penal. Para nadie en VW o la UE.

Yo, qué queréis que os diga, no me sorprendo. Me enfado, mucho, pero hay que estar muy en la parra para no ser consciente del bussines as usual del capitalismo. O no querer verlo también, porque entonces hay que actuar y cambiar hábitos personales. Os dejo la traducción del artículo que escribí para aquella clase de inglés que expone mi opinión de forma mucho más fundamentada. Todos los datos que aporto en el texto provienen de informaciones encontradas en internet, intentando contrastar la información en varias fuentes. Vosotros mismo podéis contrastar la veracidad de las mismas.

Volkswagen: el “oh-vaya-sorpresa” escándalo.

La industria del automóvil es un gigante. Es un peso pesado en la economía global. Tienen dinero y tienen poder. Influencian a gobiernos y tienen control sobre los medios de comunicación. Gastan millones en publicidad y en grupos de presión (lobby). Sin ninguna duda, compran a políticos, periodistas y a científicos.

Durante muchos años la industria del automóvil ha hecho un gran esfuerzo por alterar la percepción social sobre la contaminación, centrándola solo en el consumo de combustible y las emisiones de CO2 y omitiendo los compuestos NOx, SOx y partículas (PM2.5, PM10) que causan cáncer y enfermedades respiratorias y cardíacas. El CO2 es un gas natural de efecto invernadero que contribuye al calentamiento global, los otros son directamente dañinos para la vida.

Los años 90 pareció ser una década en la cual la sociedad tuvo un compromiso medioambiental y contra el cambio climático. El protocolo de Montreal sobre sustancias que disminuían la capa de ozono (CFC) entró en vigor en enero de 1989. El protocolo de Kyoto fue firmado en diciembre de 1997. La conciencia medioambiental pudo ser una razón de por qué los diésel se hicieron tan populares en Europa porque treinta años atrás los vehículos privados funcionaban principalmente con gasolina.

Como en cualquier otro cambio social, la causa no es única. Creo que las verdaderas causas fueron que la gente fue desinformada y seducida con el ahorro de dinero (menos consumo y carburante más barato del diésel) y la industria del automóvil desarrolló tecnologías para el motor diésel para vender más coches.

Durante 1990, las ventas de motores diésel se incrementaron debido a muchos avances tecnológicos (inyección directa, mejores turbo compresores, filtros de partículas…). De 1997 es el famoso anuncio de Citroen con el lema “Diésel gustazo, diéselo”. En España, alrededor del año 2000, la venta de motores diésel superó a los gasolina.

El giro en el mercado hacia los motores diésel ocurrió sólo en Europa. Una década atrás, el porcentaje de motores diésel en Europa era del 27%. Actualmente, los motores diésel son el 40% en Europa frente al 1% en Estados Unidos. Ahora mismo, en Francia o España, al menos el 60% de los coches que se venden son diésel. En contraste, Japón tenía un 6’4% de coches diésel en 1990 y un 0’2% en 2009. El gobierno japonés y su industria del automóvil se preocuparon por la calidad del aire y se comprometieron a erradicar los motores diésel.

Existe un mito sobre los motores diésel. Se ha dicho que son eficientes y limpios porque emiten menos CO2, un gas de efecto invernadero que no es toxico para los seres vivos. Por otra parte, los motores diésel producen NOx, SOx y partículas. Estas sustancias son muy dañinas para las personas y son responsables de cáncer y enfermedades respiratorias y cardíacas. Mucha gente cree que la diferencia entre diésel y gasolina es que los diésel consumen menos (ahorrando dinero) y emiten menos CO2, pero por el contrario producen más partículas de NOx y partículas, haciendo necesario instalar catalizadores y filtros anti partículas en los coches.

La sorprendente realidad es que estudios recientes han mostrado que los nuevos motores gasolina producen 10 veces más partículas que un equivalente diésel (motores turbo con inyección directa, como el afamado y premiado Ford 1.0 EcoBoost) Otro enlace. La inyección directa se usa en motores diésel y gasolina para reducir el consumo. Parece ser que el consumo es lo único que importa. No es obligado por las regulaciones de la UE que los motores gasolinas monten filtros de partículas. La tecnología ya existe, pero la industria de automóvil no los monta en sus vehículos gasolina porque no están obligados. Tan simple como eso.

De acuerdo a las recomendaciones de la OMS (Organización Mundial de la Salud), el 85% de la población española respira aire contaminado. La contaminación atmosférica tiene diferentes contribuciones: el tráfico supone alrededor del 30%, la industria un 30%, la generación de energía eléctrica alrededor del 20%… En el pasado, las industrias y las plantas de generación de energía se trasladaron a las afueras de las ciudades, pero los coches siguen moviéndose entre nosotros.

En 1988, los gases de escape de los diésel se clasificaron como probable causa de cáncer (grupo 2A). 27 años después, la OMS clasificó los gases de escape de los diésel como cancerígeno (grupo 1). O sea, que producen cáncer. Actualmente, los gases de escape de los gasolina se clasifican como causa probable y posible de cáncer (grupo 2B). Parece que van a tener que reconsiderar esto último. Quizá dentro de 27 años.

Pictograma agente cancerígeno.
Pictograma agente cancerígeno.

Se estima que alrededor de 400.000 personas mueren al año en la UE por causas relacionadas con la contaminación del aire. Mueren más personas por la contaminación que en accidentes de tráfico. Por ejemplo, en Estados Unidos, alrededor de 4000 personas mueren cada mes en accidentes de tráfico. Es la misma cantidad de personas que murieron en los atentados del 11S que supusieron un trauma colectivo. Parece que algo que no te mata instantáneamente no merece la atención pública. La sociedad ha aceptado la contaminación atmosférica y las muertes en accidente de tráfico como un precio a pagar por el “progreso”.

Respirar aire limpio es un derecho humano. No podemos elegir no respirar. No podemos caminar con una máscara para protegernos. Estamos hablando de un problema serio de salud colectiva. Hay que hacer algo.

Habiendo dicho lo cual, ¿qué puedo decir del escándalo VW? Que no me sorprende que una compañía multinacional tome acciones encaminadas a defraudar y engañar a la sociedad, corromper gobiernos, defraudar impuestos o contaminar el medio ambiente. Es el “bussines as usual” del neoliberalismo.

Volkswagen es el primer fabricante mundial de coches; es un modelo en la industria del automóvil. La industria del automóvil, a su vez, es una parte muy importante del sistema capitalista. Desafortunadamente el capitalismo no se preocupa de las personas o del medio ambiente.

La industria del automóvil nos ha estado envenenando durante años y Volkswagen ha hecho trampas en la cantidad de veneno que está autorizado a darnos por ley. ¡Es un detalle sin importancia! La industria del automóvil ha dado forma a nuestras vidas y nos ha hecho dependientes del coche. Ahora, es extremadamente difícil y caro revertir esta situación.

Nosotros, como sociedad, somos muy responsables. Es infantil afirmar que lo que hizo Volkswagen es un escándalo como si no supiéramos como actúan las grandes compañías. El escándalo es que la sociedad consiente y participa activamente en dañarnos a nosotros mismos y al medio ambiente. Hemos entregado nuestras vidas a las manos de codiciosos capitalistas y sociópatas.

El escándalo es que a nadie parece importarle. Mantengan la calma y sigan conduciendo.