El peligro y el miedo

Miedo

Llevo tiempo sin publicar nuevas entradas porque ya he tocado prácticamente todos los temas que me interesan. También porque una de las fuerzas fundamentales de mi inspiración es la indignación y el enfado (pertenezco al lado oscuro de la fuerza) y a mis tiernos treinta años ya estoy un poco de vuelta.

Pero hace unas semanas tuve una conversación/discusión con una compañera de trabajo y aún sigo dándole vueltas al asunto. Además, coincidió que hacía poco había visto el adelantamiento criminal de un conductor a un ciclista y hoy he visto una noticia que refuerza todavía más mi punto de vista. Así que allá vamos.

La cosa empezó porque antes de entrar a las oficinas vimos pasar por la carretera un grupo de ciclistas circulando en paralelo correctamente como permite el reglamento. Yo hice un comentario del tipo: “que buena manera de empezar el día”. Y ella, como es costumbre en la gente que no va en bici (aunque esa misma gente afirme que en un remoto pasado ellos eran los más ciclistas), tuvo a bien hacer el primer comentario que le vino a la mente sobre el colectivo ciclista. Negativo, por supuesto. Vino a decir que a veces los ciclistas no saben circular en pelotón y suponen un “peligro”.

Ciclistas y camiones

Luego la discusión recaló en los habituales lugares comunes:

  • Los ciclistas desconocen la normativa de tráfico. Como queriendo decir que este supuesto desconocimiento es la causa de los atropellos mortales a ciclistas. Se olvidó obviamente de los conductores que desconocen que deben dejar 1’5 metros de margen para adelantar, que pueden pasarse de carril aunque haya línea continua y que no deben adelantar si vienen otros ciclistas de cara. Se olvidó también del detalle de que, por lo general, los que vamos en bici pintamos canas por lo cual tenemos permiso de circulación en vigor y varios años de experiencia conduciendo como para conocer la normativa.
  • Los ciclistas van en paralelo y hablando. Se olvidó indicar que van lentos a posta para hacer perder los nervios a los sufridos conductores. Inciso: me molaría una ley que obligara a que si van dos personas en un coche, el acompañante vaya sentado detrás del conductor.
  • Que ella siente “miedo” cuando tiene que adelantar a un grupo ciclista. Miedo.
Adelantamiento sin respetar distancia
Adelantamiento sin respetar distancia

El peligro

No niego que un ciclista puede causar un accidente de tráfico, pero la imagen que se inventan algunos de un ciclista provocando un accidente es la de un ciclista que por su temeridad hace que un conductor pegue un volantazo estrellándose contra el coche que viene de frente y dando como resultado un ciclista ileso, varias personas inocentes muertas y un incendio posterior en zona protegida. Generalmente cuando un ciclista la lía, es él quien acaba mal. Y cuando no la lía también.

Símbolo de peligro explosión PEIM!

Peligro es una situación que produce un nivel de amenaza a la vida, la salud, la propiedad o el medio ambiente. Se caracteriza por la viabilidad de ocurrencia de un incidente potencialmente dañino, es decir, un suceso apto para crear daño sobre bienes jurídicos protegidos. Me parece que el caso imaginario descrito no es un caso representativo y no hace justicia a la realidad. Por eso me molesta que se use habitualmente como ejemplo.

La bicicleta y el ciclismo no son peligrosos.

¿Qué daño puede causar el ciclismo?

En este blog hemos visto ejemplos de lo que no hacen las bicicletas. Por ejemplo, nunca habréis visto una bicicleta que pierda el control y arrase con las personas en una terraza de un bar. Tampoco una bicicleta que choque contra otra bicicleta y se suban a la acera y causen algunos muertos. Como sí ha pasado con vehículos motorizados.

Aceptaría la generalización de que la bicicleta es un peligro si se aceptara que los coches son un peligro extremo y un amenaza para la vida. Si los coches no son un peligro, entonces la bicicleta no es nada.

Creo que para evaluar lo peligroso que es el ciclismo hay que valorar quien tiene el potencial de hacer daño grave o incluso matar. Por eso pongo el siguiente vídeo. Enlace noticia adelantamiento peligroso en Balaguer, Lleida.

¿Os imagináis situaciones donde un ciclista ponga en el mismo riesgo a un conductor? ¿La situación del vídeo y la que habéis imaginado, se dan con la misma frecuencia?

El miedo

A los conductores que sienten miedo cuando adelantan a un grupo de ciclistas quiero preguntarles:

  • ¿Sienten el mismo miedo que siente el ciclista del vídeo de arriba?
  • ¿Tienen poder sobre ese miedo? Es decir, ¿pueden elegir cuando y cómo adelantan al grupo para no pasar ese miedo tan subjetivo?
  • ¿Tienen miedo de ser hostigados, perseguidos y agredidos como en el vídeo de abajo?

Entonces, ¿quien tiene miedo?

Por todo lo anterior pido, por favor, que no me vengan a hablar de lo que es el peligro o el miedo cualquier persona no-ciclista porque los que sufrimos la inseguridad somos los que NO vamos envueltos de metal y vamos a la máxima velocidad que dan nuestras esforzadas piernas.

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De feminismo y ciclismo urbano

Ana Penyas - buscando un sitio.

Agradezco a Ana P.C., Isabel F.A. y a Juan M.A.F. sus correcciones.
La ilustración de portada es de Ana Peñas, ganadora del VII Catálogo Iberoamerica ilustra. Su serie buscando un sitio retrata un futuro hipotético del barrio valenciano El Cabanyal, invadido por turistas. http://www.anapenyas.es/bio/

En este artículo esbozaré los paralelismos que encuentro entre feminismo y activismo del ciclismo urbano. Los discursos feministas ofrecen un excelente marco desde el que pensar, identificar y politizar la lucha ciclista. A lo largo del artículo veremos cómo los movimientos feministas y ciclistas enfrentan una situación de dominación y de privilegio bastante normalizados en la sociedad. Con la exposición de algunos paralelismos se pretende dotar de una mirada más rica para analizar y combatir el patriarcado y la dictadura del automóvil.

El artículo está dirigido tanto a las personas feministas que no hayan reflexionado mucho sobre el espacio público y la movilidad, así como a personas ciclistas habituales sin conexiones con el feminismo. Me gustaría especialmente que este artículo sirviera para que los hombres ciclistas se acercasen más a las reivindicaciones feministas.

Como hombre cisgénero y blanco, no he sufrido discriminación por motivo de género u orientación sexual y tengo poca o nula experiencia de primera mano. Pido disculpas por las inexactitudes, simplificaciones o errores que cometa en el artículo. No querría que los paralelismos se tomen como una banalización de las desigualdades que sufren las mujeres.

Feminismo y ciclismo urbano

La lucha feminista va encaminada a conseguir una situación de igualdad y equidad reales entre mujeres y hombres. Por tanto, el feminismo no persigue conquistar nuevos derechos para las mujeres (que ya poseen y por eso se reivindican) ni mucho menos quitar derechos a los hombres. El feminismo lo que persigue es la erradicación de las desigualdades por causa del heterosexismo.

Por otro lado, el activismo del ciclismo urbano promueve el uso de la bicicleta como modo de transporte mayoritario en la ciudad, aunque muchos colectivos ciclistas amplían su espectro de lucha centrándose en la movilidad activa (caminar y pedalear) y sostenible, la defensa y potenciación de la red de transporte público y la consecución de espacios públicos de calidad. Podría simplificarse en que muchos colectivos quieren desbancar al vehículo privado a motor de su posición privilegiada en la ciudad y poner el foco en la calidad de vida de las personas.

El uso de la bicicleta aporta beneficios individuales y para el conjunto de la sociedad. Contribuye a crear ciudades más humanas y con mayor calidad de vida, es decir, más tranquilas, silenciosas, sin contaminación, con menos violencia y agresividad vial, con más espacios verdes, con una infancia independiente que pueda jugar y desplazarse sola por la calle, etc.

Presencia de la mujer

Históricamente se ha impedido a las mujeres el acceso a la bicicleta por ser una máquina emancipadora. Actualmente, el 30% de las personas que pedalean a menudo son mujeres y el 86,1% de las personas que no saben ir en bici son mujeres. La bicicleta, vehículo en la emancipación de la mujer

Suele utilizarse el porcentaje de mujeres que van en bicicleta como indicador de la calidad para ir en bici de una ciudad. Una ciudad donde alrededor del 50% de las personas ciclistas son mujeres suele indicar una buena calidad de la infraestructura ciclista y seguridad del tráfico motorizado. Señoras que pedalean – I love bicis

Así como la visibilidad de la mujer en la sociedad es reducida, existiría una equivalencia en el ciclismo urbano, evidencia de que la mujer no disfruta en igualdad del espacio público.

Dominación, privilegios y normalización

Dominación

Tal como abría el artículo, feminismo y ciclismo urbano luchan contra una situación de dominación. En el caso del feminismo contra la dominación de los valores masculinos sobre los femeninos. La lucha ciclista se enfrenta a la tiranía del automóvil. La diferencia interesante en el segundo caso es que el privilegio se adquiere subiéndose a un vehículo motorizado, de tal forma que se independiza en cierta medida del género.

El espacio público es un bien muy escaso que se reparte de forma desigual y se desaprovecha totalmente cuando se destina exclusivamente a los vehículos a motor. El vehículo privado a motor (coche, furgoneta, camión, motocicleta, scooter…) monopoliza el espacio público con carriles para circular y plazas de aparcamiento. Tanto, que alrededor del 80% de la sección de una calle es espacio destinado para los vehículos, quedando las migajas para el resto de usos y para las personas. Arrogance of space Barcelona – Copenhagenize. Arrogance of space Paris Calgary- Copenhagenize.

Arrogancia del espacio París.

Al igual que los hombres blancos de cierta edad copan las “altas” esferas empresariales, universitarias, científicas o  políticas; los conductores son los grandes beneficiados de una movilidad centrada en el vehículo privado a motor. Curiosamente, ninguno desea ver enfrentada su posición de privilegio, llegando incluso a negarla.

Pero no es sólo a través del diseño urbano y el reparto del espacio como se materializa la desigualdad, también se legitima a través de las normas de circulación.

Normalización de la situación

Las normas y reglas de circulación se imponen a toda la población y se han normalizado a pesar de que no siempre fueron como las conocemos. Jaywalking, historia de la invención del crimen de cruzar por lugar indebido

Lo que quizá no sea tan obvio es que cruzar la calle de forma descuidada se convirtió en una infracción de un modo algo artificial, allá por los años 20. […] Hasta la fecha, los peatones habían caminado por donde les apetecía, y las calzadas lo mismo servían para que circulasen paseantes que vendedores empujando sus carros, que jinetes y carreteros. Pero con la irrupción del automóvil en las ciudades, se dispararon los atropellos mortales, y se hizo algo insólito hasta entonces: se decidió que la responsabilidad en caso de atropello no correspondería al conductor, sino al peatón.

En España, sólo el 38% de los desplazamientos se realiza en vehículo privado a motor (coche, motocicleta y ciclomotor). El resto se hacen caminando, en bicicleta o transporte público. Además, gran parte de las personas conductoras podrían fácilmente moverse de forma activa y sostenible, por lo cual habría menos motivos para mantener esta imposición.

Distribución de viajes según medios de transporte. España 2007.
Distribución de viajes según medios de transporte. España 2007.

Se ha normalizado que la prioridad en la ciudad sea para el coche y que se diseñen las calles prevaleciendo los criterios de fluidez del tráfico. Se ha naturalizado que la línea recta sea para el coche y el resto tengamos que dar vueltas y desvíos para llegar a nuestro destino.

A short history of traffic engineering.
A short history of traffic engineering.

Es raro encontrar personas que identifiquen estas normas como perpetuadoras de la dominación del coche, a pesar de tener ejemplos cercanos donde se ha legislado mejor para la bicicleta. En París, por ejemplo, se permite al ciclista pasar en rojo o circular en contra sentido en determinadas situaciones. En Alemania las multas a ciclistas son proporcionales al perjuicio y peligro que suponen para terceras personas.

La aceptación del statu quo está tan enraizada que incluso las personas directamente agraviadas, aquellas que no conducen, suelen salir en defensa del modelo de movilidad centrado en el coche. Una parte numerosa de nuestra sociedad no es consciente en absoluto que su calidad de vida está fuertemente condicionada por este modelo.

El paralelismo que aquí encuentro es el de la invisibilización de la situación y normalización del problema. Vean si no a los hombres que no ven problema con el piropo o las personas que son ciegas a los comportamientos machistas y la desigualdad entre hombres y mujeres en la sociedad. España 2016. Ninguna mujer en la apertura del año judicial

Privilegios

La primera vez que descubrí un paralelismo entre feminismo y activismo ciclista fue cuando algún comentarista se refería a determinada conquista ciclista como una merma para sus derechos como conductor. Se trataba del mismo fenómeno que se repite en los comentarios machirulos: la pérdida de un privilegio referida como la pérdida de un derecho.

Pagar por tener derechos como ciclistas.
Comentario publicado en la página de Actibici.

Las personas que conducen son reacias a reconocer su posición de privilegio. Posiblemente no sean conscientes de que lo son, como muchos hombres. Cualquier disputa de su hegemonía es tomada como un ataque y se lamentan de ser víctimas de una desigualdad. No obstante, al perder sus privilegios generarían un entorno donde otras personas podrían acceder y disfrutar de un espacio público mejor: infancia independiente que va sola al colegio o juega en la calle, aumento de la autonomía de los adolescentes, personas con movilidad reducida que encuentran un entorno menos agresivo y libre de obstáculos, reducción de los atropellos a personas mayores…

Aquí el paralelismo sería entender la pérdida de un privilegio como la pérdida de un derecho. En el caso de conductores cuando se restringe su patente de corso o por parte de los hombres cuando se hacen políticas de cupo o paridad.

A quien le interese la movilidad urbana y cómo se configura el espacio público, le recomiendo encarecidamente cualquier artículo de Marius Navazo en La ciudad viva.

Insultos, piropos y culpabilización

El piropo o Acoso Sexual Callejero (ASC)

Según la especialista Hollu Kearl, se clasifican como acoso sexual callejero “las palabras y acciones no deseadas llevadas adelante por desconocidos en lugares públicos, que están motivadas por el género e invaden el espacio físico y emocional de una persona de manera irrespetuosa, rara, sorprendente, atemorizante o insultante”.  Acoso sexual callejero: Cuando el cuerpo de la mujer es terreno de dominio público – alainet.com

“Algo que parece trivial, no lo es en absoluto. El cuerpo de la mujer es patrimonio del patriarcado y, como tal, parece que hay derecho a invadirlo: se puede mirar, comentar, piropear. […] ¿Por qué alguien tiene derecho a piropear, quién le ha dado permiso para entrar en ese espacio personal e íntimo?” – Sonia Núñez Puente, profesora de Género y Comunicación en la Universidad Rey Juan Carlos.

“Muchas veces hay un intento de incomodar e intimidar, pero se justifica diciendo que es un piropo. Parece, además, que la persona que los recibe tiene que sentirse agradada y agradecerlo. […] La persona que lo hace está en una posición de poder y autoridad” – Virginia Acuña, profesora de la Universidad de Vigo y experta en sociolingüistica y género.

“Lo importante no es preguntarse los límites del piropo (qué está bueno que me digan y qué no), sino la lógica bajo la cual se construye. Una lógica de imposición de un género sobre otro en los espacios públicos” – Francisca Valenzuela, presidenta del Observatorio Contra el Acoso Callejero de Chile.

[…] el Observatorio descubrió que en la mayoría de los casos en los que una mujer no aceptaba el piropo o decía a ese hombre que no le había gustado, ella recibía insistencia, insultos o indiferencia. “Sólo el 1% se disculpa. Esto lleva a una conclusión muy importante: a la persona que dice piropos no le importa en realidad el bienestar del otro o halagarla (ya que eso implica sensación de agrado), sino que se trata de un acto de poder en el cual ciertos varones sienten el derecho de decir algo a una mujer, como si ella debiese obligatoriamente aceptarlo”. Piropos: el machismo callejero envuelto en palabras bonitas – Ana Requena Aguiler (eldiario.es)

Salvando las distancias, de igual forma que hay hombres que se creen autorizados a comentar en voz alta el aspecto físico de las mujeres en el espacio público, hay algunas personas que conducen que se consideran con autoridad para decir a las ciclistas cómo deben circular o por dónde. Algunas veces lo visten de consejos “por nuestra seguridad”.

Como ciclista, he recibido comentarios de este tipo. No obstante, yo jamás me he acercado a un conductor a indicarle que conducir emite gases que aceleran el calentamiento global y causan cáncer en la población. Evidentemente, cuando la persona ciclista responde a la persona que conduce ésta suele ponerse agresiva.

En casos infrecuentes la persona ciclista es objeto de gritos o insultos, por el simple hecho de hacer uso del espacio público, llegando en raras ocasiones a la intimidación física y a la agresión (por parte de la persona o por medio del vehículo).

Por lo anterior, pienso que existe un paralelismo entre el piropo y el acoso al ciclista en cuanto a que en ambos casos se trata de un acto de poder. Una vez más, cabe remarcar lo interesante que es que el “poder” sea otorgado por el vehículo.

Culpabilización de la víctima

Una actitud muy habitual a la hora de enfocar la noticia de un accidente de tráfico es buscar a la persona culpable. No es extraño leer en noticias relativas al atropello mortal a una persona ciclista que “el ciclista no llevaba casco” o “el ciclista se saltó un semáforo en rojo”. En el caso de una víctima de violación se suele escribir que “la mujer fue vista en actitud cariñosa con su agresor horas antes”. Este tipo de tratamientos en las noticias buscan culpabilizar a la víctima.

A nadie se le ocurriría en una tertulia sugerir qué errores pudo cometer una víctima de ETA, pero sí parece buena idea plantear en qué se equivocó una mujer que fue violada. Cultura de la violación y la locura – Barbijaputa (eldiario.es)

En el tratamiento de las noticias de atropellos, existe un afán en identificar la responsabilidad individual, obviando cualquier crítica al sistema. Nadie cuestiona si el culpable podría ser un modelo de movilidad centrado en el coche o un diseño viario que permite circular con exceso de velocidad como norma. De igual forma, ante un caso de violación se pretende achacar el acto a un degenerado, pero rara vez en la prensa generalista se denuncia la violencia estructural contra la mujer. Francisco, otro hijo sano del patriarcado – Barbijaputa (eldiario.es). Sí, hombre, sí – Barbijaputa (eldiario.es) 

Encuentro, por tanto, un fuerte paralelismo en el tratamiento informativo de este tipo de noticias que persigue un doble efecto: criminalizar/culpabilizar al individuo y evitar toda crítica de índole social o estructural.

Reflexión final

Con lo anterior, pienso que los hombres ciclistas urbanos estamos en una posición muy favorable para comprender el movimiento feminista y que se abre ante nosotros una oportunidad preciosa para sumarnos a esta lucha e incorporarla a nuestra causa por una movilidad sostenible y activa. El hombre ciclista tiene una oportunidad de primera mano para experimentar lo que es no disfrutar de una situación de privilegio y adquirir referencias y ejemplos cercanos para entender mejor la lucha de las personas feministas. Las mujeres ciclistas podrían utilizar estos paralelismos para explicar a sus compañeros ciclistas aspectos relacionados con el feminismo que les cueste entender de otras formas. También me gustaría que este artículo sirviera para ofrecer a las personas feministas un punto de vista sobre el espacio público y la movilidad en el que quizá no hayan caído.

A lo largo del artículo me he ido dando cuenta de que, aunque a priori la persona agresora en un caso de acoso puede ser hombre o mujer, en la mayoría de casos en los que me he visto en estas situaciones los protagonistas han sido hombres. Es importante remarcarlo porque la violencia la ejercen generalmente hombres. Not all men. Well, actually… – Alicen Grey

Por tanto, cabe preguntarse hasta qué punto el modelo de movilidad centrado en el vehículo privado a motor es un producto del patriarcado.

Casos aislados

Atropello ciclistas A Guarda

No, no voy a escribir sobre los escandalosos y abundantes casos de corruPPción del Partido Popular. Voy a escribir al respecto del atropello a veinte ciclistas por un señor muy mayor armado con un todoterreno que se ha saldado, de momento, con dos fallecidos y varios heridos graves y muy graves. En primer lugar, doy mis más sinceras condolencias a los familiares, amigos y compañeros de ruta de los fallecidos. También mis mejores deseos de recuperación a los ciclistas heridos y todos los compañeros que a pesar de haber salido sin daños físicos seguro que están destrozados. Disculpadme el lenguaje en lo que sigue.

Un hombre de 87 años atropella a un pelotón y mata a dos ciclistas.

Un ciclista muerto y siete heridos al ser atropellados por un conductor octogenario en Galicia.

El accidente se produjo en un tramo de la vía cuando un hombre de 87 años al volante de un coche intentó adelantarlos pero en la maniobra chocó con 20 de ellos, según fuentes de Emergencias. La primera versión aportada por el conductor es que en el momento en que se dispuso a adelantar al pelotón de ciclistas aficionados, algunos se habrían movido hacia la izquierda y entonces se desencadenó el atropello, afirmaron fuentes de la Policía Local. El siniestro tuvo lugar en una carretera “ancha”, en una zona “con buena visibilidad y recta” y en la que es muy habitual, máxime en días con una meteorología favorable, como es este sábado, que haya multitud de ciclistas y personas paseando.

Ya puedo escuchar los comentarios en prensa y redes: que es un caso aislado o que es un error que una persona tan mayor tenga el permiso de conducir. Es el mismo argumento que se utiliza cada vez que un conductor borracho o drogado mata a una persona o cuando algún [inserten adjetivo] mata teniendo el carnet retirado. Para quienes justifican la violencia vial, siempre son casos aislados que no se pueden controlar.

Punto 1: como estos accidentes siempre se presentan como actos individuales nunca se aplican medidas colectivas para evitarlos. Caso resuelto. Vision cero chúpate esa.

¿De verdad no tenemos nada que cuestionar al respecto de la violencia vial? Imaginen a estos verdugos sembrando el caos y la destrucción a su paso en bicicleta. ¡Venga, intenten la pirueta mental! ¿Lo consiguen?

Punto 2: el coche es peligroso, el coche mata. El todoterreno más y el camión ni te cuento. Y si vas borracho o drogado, si eres ultra anciano o si eres un gilipollas fitipaldi te conviertes en un peligro mayor. Pero no, la peligrosidad del coche está fuera de todo cuestionamiento a nivel institucional y no es una posición social mayoritaria.

Volviendo al caso que nos ocupa, seguramente intentarán centrar la cuestión en la edad del conductor. Ciertamente 87 años son muchos como para estar en buenas condiciones para conducir. Entonces alguna voz se preguntará cómo un anciano pudo pasar el psicotécnico. ¿No será que el psicotécnico es un auténtico cachondeo? Informe sobre centros de certificados médicos para conductores (PDF). El 70% de los centros para renovar el carné incumplen la legislación (Antena3). O esta anécdota que cuentan en este foro.

Punto 3: encontrarán un culpable o explicación externos al modelo de movilidad centrado en el coche privado.

Supongo que si el conductor es una persona decente estará destrozado. Siento cierta compasión por este señor que se va a ir a la tumba con un tremendo cargo de conciencia. En un país en el cual aumenta la edad media de la población y en el que el modelo de movilidad hace que muchas personas sean absolutamente dependientes del coche (urbanizaciones y pueblos donde no llega el transporte público), ya me dirán qué opciones de acceso a bienes y servicios les dejamos a los mayores que dependen del coche si se lo quitamos. Si les quitamos el coche solucionamos un problema y posiblemente generemos otro mayor. Estados Unidos es una referencia donde mirar.

Punto 4: Hay que identificar el verdadero origen del problema de la siniestralidad vial: el modelo de movilidad centrado en el coche privado y el urbanismo disperso.

En el atropello de Galicia, al igual que en el reciente atropello a dos ciclistas en Valladolid con el fallecimiento de Jesús Negro, parece que la distancia lateral al adelantar fue insuficiente. El accidente [de Valladolid] se produjo a mediodía en la ronda exterior de Valladolid cuando un camión tráiler golpeó a ambas víctimas con el lado derecho, enviándolos contra el quitamiedos.

Sí, señores, el problema es que en este país de gilipollas, donde cualquiera sabe más que nadie sin haber leído un libro, aún no hemos conseguido transmitir a la población que conduce la importancia de dejar una separación suficiente en los adelantamientos. En este país de ilustres catetos hacen falta más campañas como la de Tu vida en metro y medio.

Punto 5: la imbecilidad hace que el conductor negligente infravalore los riesgos y sobrevalore sus capacidades.

Puede ser que después de lo anterior todavía pienses que: yo soy el puto amo, yo controlo, eso no me va a pasar a mí al volante, yo sé más que nadie, yo no pierdo facultades cuando me drogo, yo puedo adelantar muy cerca y muy rápido sin generar un riesgo innecesario, tranquilo no va a pasar nada, etc… Si fuera el caso, mira otra vez el vídeo, gañán. No es difícil y no cuesta nada hacerlo bien.

Gracias al infame Gallardón, exministro de justicia del PP (el de los otros casos aislados), las víctimas estamos todavía más desprotegidas porque en su mandato despenalizó los accidentes y atropellos. El hijo de Gallardón conducía ebrio cuando se dio a la fuga. ¡Ay que ver como son los hijos de la élite! El nuevo Código Penal salva a Esperanza Aguirre del juicio por su fuga en la Gran Vía.

Punto 6: no esperéis que se haga mucha justicia y menos si te atropella algún poderoso o su prole.

Tampoco esperéis encendidas columnas de opinión en los diarios o en televisión denunciando la sangría de muertes de ciclistas en carretera o el mantenimiento de un modelo de movilidad que fomenta la violencia vial. A diferencia de la gran alarma social que algunos sacan a la palestra cuando un ciclista mata a un peatón una vez a las mil, en este caso se alzarán pocas voces críticas con el suficiente alcance. Recomiendo leer de este blog el artículo Gran alarma social.

Punto 7: ¿dónde está la gran alarma social provocada por la sangría de todas las muertes en accidentes de tráfico? ¿Por qué no existe?

Los 7 puntos desarrollados a lo largo del artículo explican por qué este desgraciado atropello múltiple ocurrido en A Garda no va a ser el último, ni mucho menos. Repasemos estos puntos.

  • Punto 1: los casos se presentarán como casos aislados, nunca como problema colectivo y que afecta al conjunto de la sociedad.
  • Punto 2: no se va a cuestionar que el coche o la velocidad matan.
  • Punto 3: en la medida de lo posible, se encargarán de encontrar culpables externos al modelo de movilidad como, por ejemplo, los test psicotécnicos.
  • Punto 4: el problema es el modelo de movilidad y el urbanismo disperso, que han hecho que muchas personas sean dependientes del coche.
  • Punto 5: el yocontrolismo. Peña con tres licenciaturas y dos másters que no dejan distancia lateral al adelantar porque no consideran que haya riesgo y que comentan que los putos ciclistas van de charreta hablando, despacio y no se apartan. Aprovecho para recomendar dos artículos de este blog. Mi tiempo. No me da la gana.
  • Punto 6: con el actual código penal y la tolerancia de la sociedad hacia los accidentes de tráfico vamos a seguir sufriendo bastante desprotección e injusticias.
  • Punto 7: no se alzarán voces críticas con el suficiente alcance que denuncien la sangría de las muertes en accidentes de tráfico y la violencia vial.

¡Sí, joder, son unos putos casos aislados!

ESTO SÓLO EN LO QUE LLEVAMOS DE AÑO

Sigue un popurrí de algunas que tenía por la cabeza.

 

Peatones insumisos

Manhattan's Hester Street, on the Lower East Side, in 1914. (Maurice Branger/Roger Viollet/Getty Images)

Son bastante habituales los ataques al ciclismo urbano que proponen que las bicicletas o los ciclistas deberían llevar matrícula, pagar un seguro, tener un carnet, etc. Estas propuestas me parecen absurdas y carentes de toda lógica más allá de desincentivar el ciclismo urbano y ponerle dificultades, que es un fin que algunos claramente persiguen. Quienes proponen estas medidas caen en el error, de forma consciente o inconsciente, de equiparar la bicicleta a un vehículo motorizado. Como comentamos en el artículo Falacias y mentiras sobre ciclismo esta comparación está absolutamente errada.

La bicicleta pesa muy poco y las velocidades que se alcanzan no son elevadas. El ciclismo urbano, a pesar de que requiere de un vehículo de tracción humana (la bicicleta) se me parece más al caminar que a la conducción de un vehículo motorizado.

Cuando los automóviles hicieron su aparición en las ciudades se dispararon los atropellos a peatones.

Aumento de las muertes por atropello en Estados Unidos de 1901 a 1923.
La industria automovilística, enfrentada a un problema que impedía expandir su negocio, invirtió en criminalizar a los peatones. Muestra de ello, en estados unidos inventaron el crimen del “jaywalking”. Recomiendo totalmente el artículo ‘Jaywalking’, o un poco de Historia sobre cruzar la calle de forma indebida. También este artículo complementario en inglés The forgotten history of how automakers invented the crime of “jaywalking”.

Las calles han sido desde el origen de las ciudades lugares de encuentro.
Las calles han sido desde el origen de las ciudades lugares de encuentro. Manhattan’s Hester Street, on the Lower East Side, in 1914. (Maurice Branger/Roger Viollet/Getty Images)

Para evidenciar el absurdo de las propuestas que recurrentemente se lanzan para ponerle trabas a la expansión del ciclismo urbano, voy acusar a los peatones (o si lo prefieren a los caminantes, viandantes, paseantes) de los mismos males que se acusa a los ciclistas. Espero que al ponerse de manifiesto el absurdo en el caso de los peatones, se obtenga una visión más clara del asunto con respecto a los ciclistas. Me he inspirado en un comentario en Facebook de Actibici y tengo su permiso para utilizar como base su texto. Facebook de Actibici. Blog de Actibici.

La verdad es que muchos peatones no respetan nada: cruzan por cualquier sitio, aparecen en la calzada sin avisar, se saltan semáforos, etc. ¡Conductas muy peligrosas que ponen en peligro a los demás! Como usuarios de la vía que son, deberían conocer mejor las normas viales. Incluso se podría implantar un carnet de peatón para aquellas personas que acostumbren a desplazarse a pie por la ciudad de forma habitual.

Peatón feliz tras recibir el carnet de peatón que le habilita para transitar por las calles.
Peatón feliz tras recibir el carnet de peatón que le habilita para transitar por las calles.

Y si son pillados saltándose las normas una y otra vez, se les podrían quitar puntos y se les podría prohibir pisar la calle durante algún tiempo. Otra opción, por supuesto, es que lleven matrícula, porque claro, si un peatón comete una infracción o provoca un accidente y abandona el lugar del crimen a toda prisa, ¿cómo se le identifica? Una matrícula (impresa en un chaleco de alta visibilidad o en el calzado) sería una buena forma de identificarlo.

Peatón con su chaleco de alta visibilidad para los peligros en la ciudad. Me siento segurooooo.
Peatón con su chaleco de alta visibilidad preparado para afrontar los peligros en la ciudad. Me siento segurooooo.

También sería interesante que las personas que habitualmente se mueven a pie por Valencia tuvieran algún tipo de seguro peatonal, por si causan un accidente. Y un casco, porque llevar casco te puede salvar la vida en caso de atropello. También una caída tonta te puede matar, y si por tu trabajo o tus costumbres te mueves mucho por la ciudad a pie, puede ser conveniente llevar la cabeza protegida (pienso en repartidores, carteros, médicos que visitan a domicilio, o personas mayores que acostumbren a pasar muchas horas en la calle). No estaría de mal implantar algún tipo de impuesto al calzado que serviría para pagar el desgaste de las aceras que hacen los peatones al caminar.

Peatones sí, pero respetando las normas y demostrando que las conocen.

¿Poner un casco a tus hijos para que fueran al colegio solos te daría tranquilidad?

Lo que acabamos de leer es una gilipollez.

La ciudad es el lugar donde habitamos. Necesitamos movernos por ella, pero más fundamental es estar. En el espacio público nos relacionamos y una buena calidad de vida depende mucho de la calidad del espacio público. Aunque en la actualidad el espacio público ha sido tomado al asalto por los vehículos, es necesario que recuperemos la ciudad para las personas. Deseo una ciudad con espacios verdes, sin tanto ruido, seguro para caminar e ir en bicicleta, con buena oferta de transporte público, con menos coches y zonas con tráfico restringido.

No debemos caer en la trampa de tratar la movilidad peatonal y ciclista desde el marco del transporte y la circulación. Por eso no debemos aceptar ninguna limitación, de la forma que sea, al caminar y al ciclismo urbano. Peatones, seamos insumisos.

Falacias y mentiras sobre ciclismo

Mujer mayor en bici con naturalidad.

Una y otra vez leo o escucho la misma clase de tonterías en referencia a la bicicleta o hacia los ciclistas. Me resulta agotador responder a la abrumadora cantidad de comentarios infundados y tontunos, tópicos, topicazos y variada desinformación, intencional o genuina, que encuentro en las redes sociales, foros de debate o medios de prensa online. Una persona tarda muy poco en escribir una imbecilidad, perdonen el lenguaje, pero quien quiere ser riguroso tarda muchísimo en demostrar la invalidez o validez de sus ideas. Por ello, esta entrada en construcción permanente pretende recoger falacias y mentiras sobre ciclismo urbano y ciclistas y dar respuestas rápidas para que todos podamos utilizarlas haciendo copia y pega.

“La bicicleta es un vehículo como cualquier otro”

Falacia que pretende que aceptemos que la bicicleta es igual que cualquier otro vehículo para justificar que la bicicleta y su conductor deben estar sujetos a las mismas leyes que aplican para vehículos motorizados y conductores.

Una bicicleta pesa 14 kg y alcanza velocidades en torno a 30 km/h. Un coche tiene una masa de 1400 kg (o más) y alcanza velocidades de 50 km/h por la ciudad y superiores. Por una razón física un coche es mucho más peligroso que una bicicleta. A parte de decirlo la física y el sentido común, lo dicen los accidentes que ocurren a diario. Sigue una breve revisión de artículos de prensa donde pregunto si una bicicleta sería capaz de hacer lo que los coches y sus conductores hacen con frecuencia:

Hay diferencias más que notables entre la peligrosidad de los vehículos motorizados y las bicicletas. Lo dice la física y lo dice la realidad. Por lo tanto, no tiene las mismas consecuencias e implicaciones morales saltarse un semáforo o ir borracho al volante o en la bicicleta. Por tanto, la bicicleta NO es como cualquier otro vehículo. No es como una moto, no es como un coche, no es como una furgoneta, no es como un autobús, no es como un tractor… Sin ningún género de duda, el peligro en la ciudad son los vehículos motorizados por su peso y velocidad. Cambiemos eso reduciendo su número y velocidad.

“La ley es la ley y hay que cumplirla”

Falacia que evita analizar si una ley es justa o proporcional y si su fundamento está justificado. Impide analizar si la equiparación de sanciones a ciclistas está justificada y es proporcionada. Actualmente el importe de las multas a ciclistas es igual que a los conductores y, evidentemente, no tiene las mismas consecuencias saltarse un semáforo con la bicicleta que con un coche. Las leyes son construcciones humanas, se pueden cambiar y se deben cambiar acorde a los tiempos. En la entrada “Multas a ciclistas” profundizo en estos planteamientos”.

“Los ciclistas no respetan nada” o “los ciclistas son muy infractores”

Falacia que atribuye al colectivo ciclista una actitud que es común a todas las personas. Conductores y viandantes son igual de infractores aunque incumplen normas distintas (viandantes y ciclistas semáforos fundamentalmente, conductores exceso de velocidad o no respetar prioridad en pasos de peatones). Con esta falacia se pretende justificar que es legítimo no respetar a los ciclistas y poner en riesgo sus vidas cuando manejamos un vehículo a motor, ya que “los ciclistas no respetan nada”.

“Los ciclistas van haciendo el loco y yo, conductor ejemplar, voy estresado y atemorizado”

Sí, os juro que esto me lo han dicho. También aplicable a viandantes. Versión del anterior. No es verdad que todos los ciclistas sean unos locos ni todos los conductores asesinos.

“Los ciclistas no llevan casco, luces o cualquier determinado equipamiento que el interlocutor considere obligatorio aunque no lo sea”

Variante del argumento “los ciclistas no respetan nada” según el cual se justifica acosar o comprometer la seguridad del ciclista (por ejemplo con un mal adelantamiento) porque el ciclista ha hecho algo mal a ojos del conductor, sea verdad o mentira. Digo esto porque pasa mucho que algunos conductores se inventan leyes o normas que los ciclistas supuestamente hemos de cumplir. Seguramente este ciclista no llevaba casco…

Es un argumento totalmente absurdo, no existe el mínimo nexo entre la premisa y la conclusión. Quien tiene que juzgar y sancionar la conducta de los que usamos la vía pública es la policía o el juez. Nadie tiene derecho a poner en riesgo la integridad física de los demás.

Un miembro del colectivo Valencia en Bici me contaba que cuando le adelantaban de forma peligrosa y conseguía hablar con el conductor, cuando le reprochaban que tenía que llevar casco él preguntaba: ¿si hubiera llevado casco me hubieras adelantado sin ponerme en peligro? Lo dicho, Absurdo.

Por cierto, el casco no es obligatorio en todas las condiciones, la inmensa mayoría de colectivos ciclistas se oponen a su obligatoriedad por motivos muy justificados y en la mayoría de países no es obligatorio.

“Los ciclistas tenéis que ir pegados a un lado para dejar paso”

No, no estamos obligados a ello. Remitidles a la normativa vigente. Aplica el Reglamento General de Circulación y si vuestra ciudad tiene una ordenanza de circulación, aplica la normativa más restrictiva.  Por ejemplo, en la Ordenanza de Circulación de Valencia se dice:

  • Durante el recorrido, en ausencia total o parcial de carriles o vías señalizadas, lo harán por la calzada, en el sentido de circulación permitido por la señalización existente y, por los carriles más próximos a las aceras, pudiendo ocupar la parte central de éstos.

Dicho lo cual, defiendo que en ocasiones no hay que hacer caso a lo que dice la normativa, sobre todo cuando compromete la seguridad del ciclista, como es el caso de aquellas normativas que indican al ciclista que vaya pegado a un lateral del carril donde esperan multitud de peligros. Os animo a revisar Circula Seguro – Valencia en Bici.

“Tienes que bajar de la bici para cruzar el paso de cebra”

Sí, claro.

Conductor, presione el botón y espere que cambie a verde.
Conductor, presione el botón y espere que cambie a verde.

Cuando el ciclista circula sobre la acera en un carril bici la prioridad es del ciclista sobre el conductor y del viandante sobre los dos, ya sea un cruce con o sin regulación semafórica. Cuando el conductor le dice al ciclista que baje de la bici para cruzar andando es porque los ciclistas le suelen sorprender en este tipo de pasos por su velocidad. En los carriles bici sobre las aceras se generan situaciones de peligro entre conductores poco habituados a reducir su velocidad o ceder el paso y ciclistas que suelen confiarse en el carril bici por sentir mayor seguridad. Al conductor que no suele estar acostumbrado a reducir su velocidad al pasar por los pasos de cebra le gustaría que los ciclistas tuvieran que desmontar para cruzar. A mí me gustaría que no utilizaran tanto el coche.

“Los ciclistas no tienen derecho a usar la calzada porque no pagan”

Este argumento suele estar referido a que los ciclistas no pagan impuesto de circulación, un seguro o pasan la ITV. NADIE paga por usar las carreteras o la calzada, salvo en las autopistas de peaje. La infraestructura se paga con los impuestos que pagamos TODOS los ciudadanos, tengamos o no coche, tengamos o no permiso de circulación, tengamos o no edad de conducir… Por tanto, es más que evidente que los conductores que conducen son unos privilegiados porque no financian en solitario la infraestructura que sólo ellos utilizan. Se la pagamos todos. Curiosamente este argumento no se lanza contra los viandantes.

Por partes ahora:

  • El impuesto de circulación (IC), que en realidad es como se conoce al Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM), es una tasa municipal que se abona cada año que grava la titularidad de los vehículos aptos para circular por las vías públicas cualquiera que sea su clase y categoría. Que no, señores, no se paga para poder circular. Se paga la propiedad del vehículo. Es una manera que tienen los ayuntamientos de recaudar dinero para sus arcas. Pero ni mucho menos se paga la infraestructura con este dinero, de hecho es una cantidad ridícula en comparación. Hay estudios que indican que un Impuesto sobre Bicicletas, por la cuantía baja que debería tener, sería más costoso de recaudar y vigilar que lo que se sacaría de él.
  • El conductor paga un seguro obligatorio y el vehículo pasa ITV porque el coche es un vehículo peligroso que puede causar daños graves, muy graves o fatales a sus ocupantes y a terceros y causar pérdidas económicas. Para conducir vehículos y maquinaria hacen falta permisos, seguros e inspecciones periódicas de mantenimiento.

La bicicleta no paga tasas ni necesita permisos especiales porque es un vehículo de tracción humana y no es peligroso. Los conductores pagan porque los coches son peligrosos y su conducción causa accidentes. Y contamina, aunque lamentablemente por eso no se paga.

Por último, pagamos IVA e IRPF entre muchos otros impuestos directos e indirectos.

“Los ciclistas deberían tener permiso de circulación”

No se exige un permiso para los que vamos andando, ¿por qué habrían de tenerlo los ciclistas? Por otro lado, los ciclistas empezamos a ir por la calzada mucho antes de los 18 años. Hay niños bastante pequeños que van con sus padres en bici por la calzada. ¿Les vamos a examinar con seis años, con ocho años? ¿O les vamos a examinar cuando ya lleven años yendo en bici por la ciudad?

Por cierto, muchos ciclistas tenemos el permiso de circulación y conducimos ocasionalmente. Nadie nos tiene que explicar cómo se hace o cuáles son las leyes y las normas. De todas formas, insisto, se exige carnet porque el coche es una máquina peligrosa y requiere garantizar que los conductores no van a ser un peligro para ellos y para los demás.

“Las bicicletas deberían tener matrícula”

La matrícula identifica e individualiza el vehículo respecto a los demás; se representan en una placa metálica en la que se graban o adhieren de forma inalterable los caracteres.

No tengo muy claros los argumentos de los que defienden esta postura. Por un lado, supongo que les irrita el anonimato de los ciclistas porque consideran que pueden cometer infracciones sin ser identificados. Por otro lado, creo que les gustaría que los ciclistas tuvieran que ahogarse en trámites y pagos de tasas para desincentivar el ciclismo urbano.

Al respecto de lo primero, es bastante sencillo darle el alto a un ciclista y pedirle que se identifique con su DNI y proceder a sancionarle si ha cometido una infracción. Parece difícil que un ciclista huya de un coche o moto patrulla, o incluso de un policía en bicicleta. Al respecto de lo segundo no vale la pena comentar, es un intento de ponerle trabas al ciclismo urbano y de equiparar la bicicleta a vehículos motorizados que como hemos dicho antes no tienen nada que ver.

“La bicicleta es peligrosa” o “ir en bici es peligroso”

No, no lo es. Los vehículos motorizados son peligrosos porque tienen gran masa y alcanzan grandes velocidades. Os remito al primer punto. Si alguna vez habéis escuchado que una bicicleta haya perdido el control y matado a varias personas reconoceré que es peligrosa.

Ahora bien, si estamos hablando de que la bicicleta es una actividad de riesgo, pues tampoco. O al menos no existen estudios concluyentes. Tan arriesgada como caminar. De lo que sí hay estudios es de los beneficios económicos y para la salud que tiene moverse en bicicleta.

Os invito a compartir más falacias y mentiras en los comentarios para ir desmontándolas.

Como esta publicación está en permanente actualización, dejo aquí escritas las siguientes frases que quiero abordar:

  • “Si hay carril bici el ciclista tiene que circular por él”.